En plena Cuaresma hay que hablar de una de sus características más dulces, las
torrijas, si hay un dulce típico por excelencia de esta fecha y de la Semana
Santa en Sevilla, en todos sus hogares, confiterías y cafeterías ese no es otro
que este delicioso manjar.
No se conoce casa donde no se haga este típico dulce
sevillano. Podemos encontrarlas en todas las pastelerías sevillanas. Creo que debemos ser auténticos debemos de
llenar nuestra blogosfera con postres tradicionales, o de nuestras comidas
típicas de estos días.
La tradición dice que el viernes de Cuaresma y el Miércoles
de Ceniza se debe ayunar y abstenerse de
cualquier tipo de alimento durante todo el día. La carne es objeto principal de
abstinencia por lo que se necesitaba un alimento completo y barato que, además,
permitiera aprovechar ingredientes que habían sobrado en la cocina y que muchas
familias no podían permitirse el lujo de desperdiciar, tirándolos a la basura.
El origen de las torrijas está un poco discutido algunos lo sitúan
en la época andalusí, donde los ingredientes como la miel, la canela y el vino eran
habituales en la cocina, hay referencias a un dulce llamado zalabiyya que es
parecidísimo a nuestra torrija, era una especie de pan frito y bañado en miel.